Los medios de fabricación y el torbellinado

TALLERES BAIZ BAIZ dispone de todos los medios productivos y organizativos necesarios para la fabricación completa de los husillos, tuercas y sinfines, tanto como si llevan rectificados,  trabajos de fresado, torneado convencional o CNC, etc.

Se integran todas las operaciones posibles en nuestra cadena productiva para así poder responder con rapidez y eficacia a la necesidad del mercado actual de poder entregar series, incluso unitarias (que pasen hasta por ¡¡ 12 ! ! secciones diferentes  de la empresa) en el menor plazo posible.

Una optimizada distribución funcional en planta (obligada por la variedad de productos), la informatización completa del sistema productivo (con un sistema hecho a medida en TALLERES BAIZ) permite saber en cualquier momento la situación de cada una de las diferentes referencias (que pueden llegar hasta las 400) , basándose la programación en el plazo requerido por el cliente.

 

NUESTRAS POSIBILIDADES

  • Husillos y sinfines de precisión bajo plano desde Ø 12 hasta Ø 100, con los extremos terminados (incluyendo torneado, estriados, chaveteros, roscas finas, rectificados etc.) y en diversos materiales como F114, F125, AISI 303, etc.
     
  • Tuercas especiales bajo plano desde Ø interior de 12 hasta Ø 100, perfectamente ajustados a los husillos, y en diversos materiales como todo tipo de bronces y latón, hierro fundido, Nylatron, acero F211 etc.
     
  • Perfiles de ejes nervados rectos para maquina hta. mediante fresadora con o sin ajuste a casquillo nervado.

ROSCADO POR TORBELLINO

Por torbellinado se comprende un sistema de trabajo por arranque de viruta, en especial para la fabricación de roscas, en la cual por medio de la sujeción ventajosa de las cuchillas de punta acoplada de acero duro, se consigue una frecuencia alta ininterrumpida de arranque de material a la pieza y como consecuencia de ello, logrando unas capacidades de arranque y velocidades de corte muy altas.

Por medio del sistema de torbellinado se han conseguido tiempos de acabado sorprendentes, gran exactitud y alta calidad en los terminados de superficie.

Más exactitud en el paso.

La exactitud del paso de una rosca fileteada a torbellino depende esencialmente de la calidad del grupo "barra de roscar" en el torno empleado. Si este grupo es suficiente para los resultados técnicos que se pretendan obtener, conseguiremos una uniformidad en el deslizamiento del carro sobre las guías de la bancada del torno, con la ayuda de la frecuente interrupción del tallado por el hecho de aliviar ésta la presión de corte a que está sujeto el carro. Es por lo tanto un hecho demostrado que la calidad en el paso de las roscas talladas a torbellino es superior a las talladas p.e. fresando o torneando con la máquina en las mismas condiciones. Roscando a torbellino evitaremos cualquier error de paso imputable a la torsión de la pieza, imposible de evitar trabajando con máquinas roscadoras por peines o cabezales de rodillos de laminación.

Mayor exactitud en el diámetro de flancos.

El tiempo tan reducido de ataque de la herramienta al tallar hace que tanto la pieza como la herramienta no tienden a divergencias en los diámetros de flancos. Es por lo tanto posible en condiciones normales de trabajo obtener sin ninguna dificultad un grado de precisión DIN-fino. El diámetro exterior de la pieza tampoco influye para nada en el diámetro de flancos deseado como ocurre p.e. en el laminado de roscas. El ajuste al diámetro de flancos de rosca se efectúa como de costumbre en la escala graduada de la corredera transversal del torno. Generalmente y en especial al mecanizar barras de roscar se ajusta desde un principio a la profundidad total.

Superficie como rectificada.

El acabado de superficies mediante cualquiera de los sistemas de mecanizado por arranque de viruta empleados hasta la fecha, lo supera ampliamente el sistema torbellino. Cualquier clase de roscas, incluso las de husillos guía, mecanizada-por el sistema de tallado a torbellino pueden equipararse al rectificado en cuanto al acabado de superficie conseguido. La tan temida rotura de flancos con los procedimientos convencionales de arranque de viruta y la deformación estructural interna, a la que ciertos materiales se inclinan frecuentemente, no existe en el tallado a torbellino de arranque rápido de viruta (v=200 hasta más de 1000 m/mín. según el material). Es totalmente imposible la formación de un filo a estas velocidades rápidas de salida de la viruta y también por la extrema diferencia de temperatura entre la viruta caliente y la herramienta de roscar fría. Las roscas presentan un gran brillo en su superficie, incluso tratándose de aceros blandos o aluminio de fácil deformación.